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¿Has oído hablar del DIY?

Seguro que sí, toda la vida se ha hecho, sólo que de un tiempo a esta parte cuando algo se dice en inglés parece más cool, es decir…….. “mejor”.

Pués bien; seguro que muchas de nuestras abuelas eran unas expertas en el “hazlo tú mismo” sin darle la menor importancia.

Incluso probablemente tú, algún amigo , conocido o familiar es un experto manitas convirtiendo lo que para la mayoría de los mortales no tendría ninguna posibilidad de salvación , en algo maravilloso , incluso espectacular , como puede ser la transformación de un patito feo en cisne.

Todos tenemos algo en casa que consideramos anticuado, horrible, pasado de moda, yendo desde mobiliario a ropa por ejemplo.

Pués bien, con el DIY tenemos la posibilidad de transformaciones en ocasiones muy llamativas donde la creatividad, una mente abierta y una actitud positiva, aderezadas con unas gotas de paciencia son capaces de conseguir verdaderos milagros.

Muchas veces es tan sencillo como cambiar simplemente el color de un mueble como el de esta mesita de noche , propiedad de los dueños de uno de los inmuebles en el que decoestilosas aportó su granito de arena con el proyecto de interiorismo que realizó.

Material necesario:

Una lijadora eléctrica , un paño, pintura negra, rodillo , brocha y pincel, un palito de jazmín , un trocito de polipiel blanca, un frasquito de pintura dorada y otro de betún de judea.

1º Paso:

Se lijó y limpió la mesita original.

2º Paso:

Se dieron varias capas de pintura negra respetando los tiempos de secado.

El destino de la renovada mesita de noche sería un dormitorio de aire oriental glam, conclusión a la que se llegó tras analizar las formas rectas de la mesilla y optando a utilizar el negro y dorado para conseguir la apariencia del estilo oriental, con la elegancia del color negro mezclado con el glamour de los destellos dorados, pero a la vez dándole una apariencia simple.

3º Paso:

Por eso se compró un tirador discreto también color negro y se subió el nivel de mueble recortando un trozo de polipiel redondo , (aprovechando un retal existente) por lo que hubo que pintarlo de dorado y matizarlo con betún de judea, consiguiéndose el efecto deseado.

4º Paso:

Se pegó el circulo de polipiel con cola de contacto normal a la puerta y se clavaron dos alcayatas, que servirían de soporte para introducir la ramita de jazmín, también pitada de negro , como nota ornamental tan característica del estilo a conseguir.

El resultado……..un cambio radical, que combinándose con mobiliario y decoración de nueva adquisición aportaron armonía a la estancia sin desmerecer en absoluto el trabajo realizado.