• El proyecto de “Interiorismo” realizado en esta vivienda fue todo un reto dadas las dimensiones de partida:
  • Uno de los objetivos principales era ganar metros, para ello se acometió una reforma integral, donde el color blanco empleado tanto en paredes como suelos unificó los espacios y creó una sensación de mayor amplitud.
  • Se actualizó tanto lo visible como lo invisible, se instalaron radiadores hasta ahora inexistentes, ventanas y puertas nuevas, se eliminó el gotelé, se instaló tarima en roble blanca y tanto solado como alicatado de baño y cocina se actualizaron.
  • El destino de la vivienda era su puesta en alquiler, de tal manera que se diseñó cada estancia para que con un presupuesto asequible se pudiera obtener el mejor beneficio y en menor tiempo, por consiguiente el diseño de los interiores debía ser funcional y atractivo para los futuros arrendatarios.
  • Se aprovechó al máximo el espacio, redistribuyendo mobiliario nuevo con otro ya existente pero renovado, se diseño una chimenea vertical de techo a suelo en el salón, se creó una zona de office en la cocina y se dotó de doble seno a un baño inicialmente de dimensiones bastante reducidas.
  • La fusión de todos esos elementos, (diseño, reforma, decoración etc) han creado la armonía fundamental motivadora para querer vivir y disfrutar de ese inmueble y no de otro.
  • Los resultados han sido muy satisfactorios, tanto para los propietarios como para los arrendatarios.

La cocina ganó en luminosidad y amplitud al sustituir el mobiliario y revestimientos existentes por el color blanco, utilizando pavimento porcelánico imitación a tarima para que se pudiera ver una continuidad con el suelo del resto de la casa. Se optó por la distribución en L para optimizar el espacio.

Se creó una zona de office para aprovechar mejor el espacio, donde se puso un friso de madera blanca hasta media altura que combinado con papel pintado de motivos jungle añadió ese punto de contraste y a la vez tan actual de la temporada.

Detalles como los tiradores de concha metalizados ,junto con los muebles de madera , la distribución de la cocina , la campana vista, la instalación de toma de televisión, crean un ambiente funcional y acogedor, que invita no sólo a cocinar sino también a disfrutar de esta estancia, tan importante en cualquier hogar.

La vivienda sólo podía tener un baño, por consiguiente se diseñó un nuevo espacio para maximizar el existente , añadiendo un plus con el doble seno.

Se prescindió del vidé, se sustituyó el plato de ducha por una bañera ( para duplicar las posibilidades), el inodoro se ocultó tras la puerta y se añadió una doble encimara que soporta los dos senos y que junto con el solado de panal de abeja hacen que funcionalidad y diseño convivan haciendo de este espacio un lugar que invita a quedarse.

En el dormitorio principal se reutilizó un cabecero que los propietarios tenían cambiándole completamente la imagen al pintarlo en blanco, aprovechando también una de las mesitas de noche, la cómoda y el armario.

Se utilizó papel pintado tanto para empapelar la pared principal como el armario.

Se actualizó la ropa de cama y se añadieron dos apliques en la pared que sustituyeron a las lámparas de mesa.

Al redistribuir el mobiliario y utilizar la regla del 60,30,10 respecto al color tanto en el espacio como con los textiles, se ganaron metros tanto física como visualmente.

Se le dio nueva vida al armario, utilizando el mismo papel pintado que en la pared frontal, donde se ubicó el cabecero, consiguiendo continuidad y amplitud visual al unificar texturas y utilizar tonos blancos y grises claros.

La terraza se soló con porcelánico imitación madera en blanco, para conseguir continuidad con el suelo del salón.

Se eliminó el armario de aluminio y en su lugar se instaló en la mediana que separa la vivienda contigua una celosía vegetal ,con focos de color gracias a los ramilletes de flores sutílmente dispuestos para alegrar los sentidos.

El recibidor era muy reducido y dada la importancia que tiene una primera impresión, se optó por sustituir el mueble existente por una composición de espejos en la pared frontal acompañada por la compra de una cómoda de 4 cajones que dotaba de almacenaje la entrada.

Se sustituyó la puerta abatible por una corredera para aprovechar mejor el espacio y se utilizó papel pintado a rayas en posición horizontal y enmarcado con bizcochos de madera blancos para conseguir mayor profundidad visual.

Los destellos plateados sobre el fondo blanco hacen de este recibidor un espacio funcional contemporáneo y elegante.