La puesta en escena de esta vivienda consistió tras analizar las posibilidades, en realizar un proyecto que permitiese una presentación más atractiva a los inquilinos potenciales.
Optando por el amueblamiento y decoración de la misma.
La puesta en escena de esta vivienda consistió tras analizar las posibilidades, en realizar un proyecto que permitiese una presentación más atractiva a los inquilinos potenciales.
Optando por el amueblamiento y decoración de la misma.
La planta rectangular de esta cocina sólo permitía un amueblamiento lineal, de tal forma que la disposición del mobiliario facilitó la sensación de amplitud tanto visual, como física.
La puesta en escena de esta vivienda consistió tras analizar las posibilidades, en realizar un proyecto que permitiese una presentación más atractiva a los inquilinos potenciales.
Optando por el amueblamiento y decoración de la misma.
La planta rectangular de esta cocina sólo permitía un amueblamiento lineal, de tal forma que la disposición del mobiliario facilitó la sensación de amplitud tanto visual, como física.
En el segundo de los dormitorios la mezcla de algo nuevo con algo restaurado fue todo un acierto.
Destaqué con papel pintado de damasco en tonos plata la pared sobre la que recaerían todas las miradas. Se compró el armario, ropa de cama y cortinas, usándose el color neutro por excelencia “Mr. Blanco”, los cojines servirían para poner la guinda a un dormitorio de estilo “Shabby chic” muy Laura Ashley.
La cama y el baúl, de herencia, fueron restaurados, pasando de muebles oscuros y tristes a alegres y estilosos, haciendo las delicias de la princesa que descansa cada noche allí.