En esta vivienda se realizó un proyecto de “Home Staging” global, pero especialmente en el dormitorio principal, además se hizo un trabajo de interiorismo, diseñando y embelleciendo un espacio hasta el momento inexistente.
Se optó por papel pintado para dotar a la cama de un cabecero imponente que iría de techo a suelo, enmarcándolo a su vez para que el espacio quedase más definido.
Utilizando los mismos listones, se dispuso a ambos lados del mismo, una composición que vestiría el resto de la pared.
Se creó un ambiente cálido y acogedor gracias a la combinación de textiles y texturas en tonos neutros, dentro de los tierra, que invitaban al descanso.