El proyecto en esta vivienda consistió en una reforma integral, ya que el objetivo de los propietarios era conseguir una presentación más atractiva para su puesta en alquiler y poder conseguir mayor renta en menor tiempo de espera.
Para ello se sustituyó el terrazo por tarima color haya aportando mayor calidez, se cambiaron las puertas, los tubos de la calefacción dejaron de estar a la vista, se pintó toda la vivienda en blanco, ganando amplitud visual y luminosidad, se cambiaron ventanas, se compró mobiliario, se usaron textiles neutros, cocina y baño se actualizaron tanto en revestimientos como solados, se compraron sanitarios y muebles de cocina.
Sin tocar ningún tabique el cambio fue espectacular.
Los tonos claros duplicaron el espacio y la vivienda quedó complétamente actualizada.
Los propietarios quedaron encantados con el resultado.
La entrada carente de recibidor era un pasillo con un taquillón, que hacía las veces de aparador junto con un espejo.
Ambos se mantuvieron, aunque modificando el color, el espejo se pintó de blanco y se reubicó en el cuarto de baño.
El taquillón pintado en negro fue el complemento perfecto para otro espejo que se transformó de dorado en plateado.
Consiguiendo dar un aspecto al pasillo más actual.